martes, 16 de abril de 2013

La dueña de La Esgarabita, de parranda con Goya y otros amigos..



Entre las cartas dirigidas por Goya a su amigo y comerciante Martin Zapater, cuya colección manuscrita se conserva en el Museo del Prado (1), está la que relata la fiesta que, en homenaje a aquel, se dieron en Madrid unos cuantos amigos, en la Navidad de 1797. Y miren por donde en la misma partícipó la tal dueña.

En aquellas fechas Nicolasa Lázaro de San Pedro ya era titular única de la finca "La Esgarabita". El 20 de febrero de 1796 le había sido adjudicada la plena posesión de la misma, tras el fallecimiento de su marido Pedro Antonio de Berda y Tornyeli, con quien había contraido matrimonio el 27 de setiembre de 1771 en la Parroquia de San José de Madrid. Aunque ella era de Meco y su marido de Cabanillas del Campo, desde tiempo atras vivían en la capital. Su padre, Pedro de Lázaro García, escultor y artesano del bronce, llevaba años manteniendo una buena relación de trabajo con el que luego fue su marido, Pedro Berda, tambien broncista de prestigio. Ambos dejaron muestras notables de su colaboración y buen hacer en el retablo de la Iglesia de la Visitación de Madrid, en la escalera y fachada del Palacio Real, y en la Catedral de Cuenca donde ejecutaron los bronces, rejas y demás adornos de la Capilla Real y del Transparente.

A la hora de invertir sus ganancias, Pedro Berda escogió la hacienda y molino de La Esgarabita, cercana a Alcalá de Henares, y próxima a Meco, pueblo origen de su mujer. Por 600.000 reales, el 12 de febrero de 1773, formalizó con la Junta de Temporalidades, ante el escribano de Alcalá Don Ramón Vicente Morodio, la compra de dicha finca, que había estado en poder de los Jesuitas desde el siglo XVI y hasta su expulsión.

Pero eso fue antes. Ahora encontramos a su viuda, ya propietaria de La Esgarabita, en amigable jolgorio con el grupo de amigos zaragozanos (2) encabezado por Francisco de Goya, una tarde de diciembre de 1797. Ella y Josefa Bayeu, la esposa de Goya, son las únicas mujeres.

En el origen de esta carta estuvo el hecho de que Martin Zapater había sido agraciado en fechas anteriores, en el sorteo de premios a los poseedores de acciones del Real Empréstito, con 7.500 reales, por lo que envió a sus amigos zaragozanos residentes en Madrid "esquisitos manjares, delicados vinos, y suavisimos licores", con el remate de la reserva "del Balcon sobre la Villa (3) para que nos divertamos, y descansemos de las fatigas de la celevridad".

Para dar buena cuenta de las viandas y licores se reunieron en la casa de Goya y disfrutaron de lo lindo. Con esta descripción tan viva y expresiva se lo cuentan a Zapater : "asi nos hemos exaltado a tal punto, que la alegria casi a pasado a ser inmoderada,! que brindis! que repeticion de Botellas,! que Cafée que plus Cafee:! que botellas! que copas por el aire!: no hay mas que decir, sino que el christal de la Casa se ha renobado; y a todas estas solo se oian las alegres voces de, viva Zapater, que excelente hombre, que buen Amigo:viva, y mas viba."

En este ambente y como agradecimiento, entre todos redactan la carta que Goya manuscribe. La incia con su habitual señal de la cruz, aunque con una grafia y expresiones grandilocuentes, de apariencia muy formalista, pero adecuadas al espiritu burlesco, al tono irónico y transgresor que impera en toda ella..

Al final figuran las felicitaciones y firmas de todos los asistentes. Goya lo hace como "Fran.co de tus Glorias o de Goya". Los hombres firmaron en la hoja principal. Las dos mujeres lo tienen que hacer en el reverso en la última página. Primero está la firma con rubrica de nuestra viuda Nicolasa Lázaro "con su tortada (4) como una rueda de coche", que es dibujada en forma oval bajo la firma; todo queda luego integrado con el dibujo de una figura femenina de perfil, obra del mismo Goya, que, junto a la posterior firma de la mujer del artista, pudiera haber sido un broche final a la carta,

Sin embargo ésta se cierra con un inquietante dibujo, de humor grueso, abierto a multiples interpretaciones, pero que posiblemente solo quería, en el ambiente jocoso de la reunión, expresar la disponibilidad de todos los asistentes hacia su gran amigo Zapater: Una figura masculina de espaldas, a cuatro patas sobre el suelo, mostrando un gran trasero desnudo.

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(1).- Puede disfrutarse de esta correspondencia en la página del Museo del Prado, en http://www.museodelprado.es/goya-en-el-prado/obras/lista/?tx_gbgonline_pi1%5Bgocollectionids%5D=32

(2).- Nicolasa no era de Zaragoza, pero como si lo fuese, ya que tanto su padre como su marido tuvieron gran relación con esa ciudad., hasta el punto de que la mayor parte de los autores los consideraban zaragozanos. Jesus Bermejo en la página 179 de su libro "La Catedral de Cuenca" tuvo que salir al paso diciendo de Pedro Lázaro y Pedro Berda "que no son zaragozanos ni en Zaragoza hacen sus trabajos, como se dice comunmente por los autores, sino vecinos de Madrid en donde habitualmente trabajaban"

(3).- Normalmente se interpreta que "alquiló para ellos un balcón en la Plaza Mayor, para que asistieran a los toros". Pero hay algún autor que considera que debe entenderse como una invitación al palco de un teatro, palco que estaría ubicado sobre el palco municipal, sobre el de la Villa.

(4).-Al parecer, típico pastel de carne y huevos.
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jueves, 28 de marzo de 2013

La Complutense, Aseguradora de Incendios



Aún queda alguna de esas placas, que, incrustadas en las fachadas, servían para identificar los edificios protegidos por esa sociedad. Si alzamos un poco la mirada podremos verlas sobre el dintel de la puerta o entre los balcones de algunos edificios. Son pocas ya, pero dan testimonio de una institución que, durante casi cien años, cumplió una función de asistencia mutua entre los propietarios de las edificaciones alcalaínas. Una vez más el recuerdo de las creaciones sociales de los hombres permanece gracias a las piedras.

En 1869 unos cuantos alcalaínos propietarios de casas, en linea con el espíritu asociativo y de ayuda mutua muy extendido en aquellas fechas, fundaron "La Complutense, Sociedad de Socorros Mutuos contra Incendios". Doce años mas tarde los redactores de su nuevo Reglamento (1) explicaban dicho nacimiento:

                 "Como medio de subsanar las desventuras que en pos de sí lleva todo siniestro en los  edificios, se crean diariamente sociedades que aseguran la reposición de lo que el voraz incendio consume en cortos instantes. De las diversas formas adoptadas para constituir estas asociaciones, ninguna más sencilla y económica que la mutua. Cuando algún asociado tiene la desgracia de ser víctima de un accidente fortuito, la mutua sociedad aseguradora, refractaria por su índole a toda especulación, calculada sobre la mayor o menor probabilidad del mal ajeno, se apresura a remediarle, ejerciendo un verdadero acto de sublime caridad. No hay Sociedad ni más barata ni más benéfica."

Con un aparato administrativo muy sencillo, esta Mutua pura, de derrama y ámbito local, fue creciendo a satisfacción de sus asociados y sin grandes sobresaltos. La mayor parte de la sociedad alcalaína se asoció a ella, incluido el Ayuntamiento, los Condueños, la Cofradía del Val y hasta la Parroquia de Santa María ( en 1936 esta Iglesia estaba asegurada en 50.000 pesetas) Por contra,sus siniestros fueron pocos y de pequeña cuantía ( el mayor costó 8.531 pesetas y afectó a la finca de Bellido de la Plaza Mayor, en 1944).

Pero la evolución de sus principales cifras de negocio (2), que resumo expresadas en pesetas, no fue todo lo que hubiera sido conveniente y, en los últimos años indican un estancamiento progresivo:
              Años             Reservas Propias               Capitales Asegurados            Cuotas

            
              1917                21.398,35                               3.057.568                          1.175,15
              1928                35.740 ,52                              4.674.023                          3.111.35
              1935                53.677,25                               5.364.523                          2 .742,35
  1942                60.101,89                                        ?                               4.162,35
  1943                62,788,13                               5.415.418                          4,039,88
  1944                57.653,56                                       ?                                5.866,96

 
Póliza de 1889 sobre casa c/ Vaqueras 16
 Con la llegada del siglo XX, la institución aseguradora, tanto bajo la  forma de sociedad anónima como de mutua, había sufrido una importante transformación; desde el punto de vista legislativo con la primera ley del seguro en 1908, y desde el punto de vista técnico por la mayor preparación para la evaluacion de los riesgos y su compensación a través de "los grandes números".
La Complutense estaba condenada a morir poco a poco. Las sociedades mercantiles iban minando su futuro y los alcalaínos fueron asegurando sus casas en entidades más activas y solventes.

José Pérez Rojo, que fue Director de La complutense en los años 1942 a 1944, echaba la culpa a la desidia de los socios y a la falta de previsión de los directivos anteriores. En la Memoria de 1944 aún se esfuerza en intentar mejorar la situación:

"La vida lánguida en que se desenvuelve no debe continuar ni un minuto más. Tenemos la obligación de exponeros la verdadera situación de la Sociedad que sólo vive de sus grandezas pasadas, sin pensar que la evolución de los tiempos obliga a amoldarse a ellos, so pena de perecer"

Pero sus propuestas de constituir unas reservas o capital social de 400.000 pesetas , de proceder a una revalorización adecuada de las edificaciones aseguradas y de acudir al apoyo del reaseguro, cayeron en saco roto . Y "La Complutense" murió de inanición a pesar de las últimas palabras del Sr. Pérez Rojo:

""Solo resta insistiros en la necesidad de que abandonemos la desidia y desinterés de que damos muestra, que sólo conducirá a ver desaparecer paulatinamente otra Sociedad tan genuinamente alcalaína como la que nos ocupa, sin más excusa que la del abandono que la tuvieron sus mejores hijos, que poco a poco ven cómo desaparece la historia de nuestra ciudad, sin que vibre la tradición de su apellido, ya que no el cariño que no sintieron" (3)

Esperemos (4) que al menos las pocas lápidas. que subsisten sean respetadas...........

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(1).- "Proyecto del nuevo Reglamento para la Sociedad de seguros mutuos contra incendios titulada LA COMPLUTENSE"- Alcalá de Henares- Establecimiento de F. García, Santiago, 13- 1881-

(2).- Datos tomados de las Memorias de la Sociedad de los años referidos

(3).- "La Complutense", Sociedad de seguros mutuos contra incendios.- Memoria de 1944.- Imprenta y Papelería V. Corral.- Generalísimo Franco, 15

(4).- Al reformar esta fachada de la calle Mayor se mantuvo la lápida:


  Por el contrario  en esta reforma de una de las fachadas más antigua de la misma calle, desapareció la lápida:

sábado, 23 de marzo de 2013

Homenaje Filial

Son versos con casi cien años de antiguedad y probablemente no sean perfectos, pero, en estas fechas de celebraciones paternales y entrada de una nueva y hermosa estación, me he sentido impulsado a dejar aquí un pequeño recuerdo

                                               Visión del poeta
                      Una mano en la mejilla
                             y estática la mirada.
                             Una impoluta cuartilla
                             que anhela ser mancillada

                              Un magín que espera en vano
                              el sol de la inspiración.
                              Un esfuerzo sobrehumano
                              de alma, testa y corazón.
                    
                              Espasmo de nerviosismo
                              en momentos de lirismo;
                              y, al fin, la pluma que, inquieta,

                              va dejando en el papel
                              trozos de acíbar y miel
                              de la vida del poeta.
                                                           ------------

                                                     Primavera

                               Abril. Carcajada loca 
                               de la loca primavera.
                               Un clavel en cada boca
                               y otros mil en la pradera.

                               Corazones que se encienden
                               en la pira del amor.
                               Ojos que a otros ojos prenden.
                               Sensualidad y fervor.

                               Remembranzas juveniles.
                               Nostalgias en los pensiles
                               de promesas que volaron.

                               Como ayer, hoy nacen flores.
                               Como ayer, cuantos amores
                               que los años marchitaron.
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                                      Amanecer

                        Ha despertado el jardín
                                con el beso de la aurora
                                y ha vibrado el cornetín
                                de la chicharra sonora.

                                El lago se despereza
                                peinando su trenza azul
                                y exornando el sol, de fresa,
                                su fondo color de tul.

                                Todo rie y todo canta
                                saludando el nuevo día
                                que entre rosas se levanta.

                                Tan solo peno yo al son
                                de la triste melodía
                                de mi triste corazón.
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                              Pesimismo

                                  Cesa, cesa pensamiento
                                  de tu continuo volar
                                  y deja a merced del viento
                                  vivir la vida ..o soñar

                                  No pretenda tu querella
                                  ser más fuerte que el destino.
                                  Eres hoja, y como ella
                                  no debes fijar camino.

                                  Deja que te lleve el aire
                                  con majeza, con desgaire,
                                  con pasiva sumisión.

                                  Sé débil. No te rebeles.
                                  Aunque vueles o no vueles,
                                  serás de la vida clown.
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Heliodoro Ceballos Velasco  ( De su libro "Pinceladas y Suspirillos. -Poesías-". 1934. Imprenta Serrano. Priego de Córdoba )
                  
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sábado, 9 de marzo de 2013

Tarde de amor con Corinna


Era opinión general que el objeto de sus "amores" era una tal Corinna, aunque algún entendido pusiera en duda su existencia y la verdad de su nombre(1). En recuerdo del placentero encuentro que tuvo con ella, una tarde veraniega, aquel buen poeta de fácil versificación (2) nos legó un relato, tan bello como el que sigue:

Era el estío; el día brillaba en la mitad de su carrera,
y me tendí en el lecho buscando reposar de mis fatigas.
La ventana de mi dormitorio, medio abierta, dejaba penetrar
una claridad semejante a la que reina en las opacas selvas,
o como luce el crepúsculo cuando Febo desaparece del cielo,
o la noche ha transcurrido sin presentarse el sol todavía;
luz tenue que conviene a las muchachas pudorosas,
cuya timidez busca los sitios retirados.
De pronto llega Corina con la túnica suelta,
cubriendo con sus cabellos por ambos lados la marmórea garganta,
cual se dice que la hermosa Semíramis se acercaba al tálamo nupcial,
y Lais acogía a sus innumerables pretendientes.
Le quité la túnica, cuya transparencia apenas ocultaba ninguno de sus encantos;
pero ella pugnó por conservarla, aunque con la flojedad de la
que ansía la victoria, y se aviene de buen grado a caer vencida.
Así que apareció a mis ojos enteramente desnuda,
confieso que no vi en todo su cuerpo el más mínimo lunar.
¡Qué espalda!, ¡qué brazos pude ver y tocar!,
¡qué lindos pechos oprimieron con avidez mis manos!
Bajo su seno delicioso, ¡qué vientre tan recogido!,
¡qué talle tan arrogante y esbelto!,
¡qué pierna tan juvenil y bien formada!
¿A qué particularizar sus atractivos?
Cuanto vi en ella merecía fervorosas alabanzas,
y oprimí contra el mío su desnudo cuerpo.
¿Quién no adivina lo demás? Por fin, agotados, nos entregamos los dos al descanso.
¡Ay!, ojalá consiga saborear muchos mediodías semejantes

                ( AMORES de Publio Ovidio Nasón, Liber I, V, traducción de Germán Salinas)  (3)

Para quien quiera disfrutar del texto original:

Aestus erat, mediamque  dies exegerat horam;
adposui medio membra levanda toro.
pars adaperta fuit, pars altera clausa fenestrae;
quale fere silvae lumen habere solent,
qualia sublucent fugiente crepuscula Phoebo,
aut ubi nox abiit, nec tamen orta dies.
illa verecundis lux est praebenda puellis,
qua timidus latebras speret habere pudor.
ecce, Corinna venit, tunica velata recincta,
candida dividua colla tegente coma—
qualiter in thalamos famosa Semiramis isse
dicitur, et multis Lais amata viris.
Deripui tunicam—nec multum rara nocebat;
pugnabat tunica sed tamen illa tegi.
quae cum ita pugnaret, tamquam quae vincere nollet,
victa est non aegre proditione sua.
ut stetit ante oculos posito velamine nostros,
in toto nusquam corpore menda fuit.
quos umeros, quales vidi tetigique lacertos!
forma papillarum quam fuit apta premi!
quam castigato planus sub pectore venter!
quantum et quale latus! quam iuvenale femur!
Singula quid referam? nil non laudabile vidi
et nudam pressi corpus ad usque meum.
Cetera quis nescit? lassi requievimus ambo.
proveniant medii sic mihi saepe dies






Monumento a Ovidio en Constanza (Rumania), en la Plaza Ovidiu
Con qué entusiamo Ovidio va describiendo los encantos de su amada: "quos humeros", "quales lacertos", "quam forma papillarum", "quam planus venter", "quantum et quale latus" "quam femur"; para luego decirnos que para qué va a dar más detalles si todo lo que veía era digno de alabanza. Fue a lo positivo y apretó aquel cuerpo desnudo contra el suyo, para acabar diciciendonos "lo demás es bien sabido". Solo le queda al poeta el deseo de que esto se repita muchos días.( Y quien no)

La tal Corinna parece muy merecedora de amores apasionados, aunque tal pasión pudiera llevarle a caer en desgracia y verse expulsado y desterrado, como  le ocurrió a nuestro poeta. En esa situación murió, tras nueve años de exilio. en Tomis, actual Constanza (Rumania).

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    (1).- Vid. Luis Alonso Schökel "Historia de la Literatura Griega y Latina" Ed. Sal Terrae- Santander 1953

    (2).- Com él mismo diría en su Libro Tristia "Quidquid tentabam dicere, versus erat"- todo lo que intentaba decir era verso-.

    (3).- Publicado po la Fundación El Libro Total, disponible en http://www.ellibrototal.com/ltotal/, de donde proceden las imágenes usadas aquí.

lunes, 25 de febrero de 2013

La cueva de los gigantes. Noticia de una excursión


     La otra madrugada andaba yo vagando por la red etérea, en busca de alguna pista sobre el doctor Eznarriaga, director que fue del Hospital Militar de Alcalá, y vine a dar con un fichero enrevesado, incomprensible. Allí estaba agazapado en un rincón de mi buhardilla virtual. Se componía de una serie de signos y letras, pero sin sentido, al menos aparente. Los roedores del lenguaje habían hecho un buen trabajo. Algunas pistas sí que daba:
LJ�\KJ
CUEVAS HISTÓRICAS
DE
ALCAL� LA VIEJA,
LEYENDA
DE DOH f. 3 m IECAKDA
u» ¿pÃ-Co^o 3& ®. 3oa! ^iriián3cz%
ALCAL� 0£ HENARES.
UMES»* sa JP. OAIMIA.oA»n

     Recordé que mi amigo Arsenio Lope Huerta publicó hace años un ilustrativo libro sobre "leyendas y refranes complutenses". Siempre amable, me confirmó que en su libro hacía referencia a la llamada cueva de los gigantes y a la existencia de un folleto sobre una visita a la misma a finales del siglo XIX. Por fin gracias a la excelente y exhaustiva página personal de José Carlos Canalda (1), en su ensayo sobre "el Henares y los escritores alcalaínos", obtuve los datos básicos del folleto: "Las cuevas históricas de Alcalá la Vieja. Leyenda"- Alcalá de Henares 1889. Imprenta de F. García Carballo-.(2).

       Así las cosas, mi proverbial habilidad me ha permitido hacerme con un ejemplar de dicho documento, en perfecto estado. 
     Pudiera parecer que con él se pretende dar a conocer la leyenda, en versos pretendidamente poéticos, que sobre la cueva del Ecce Homo se contaba tradicionalmente; sobre todo al figurar , como autores del folleto, quienes lo fueron de los poemas, Adrián L. Bruguera y Vicente Gutierrez Muñiz. Pero el objeto real de esta publicación es dejar constancia "de una reunión gratísima de amigos que, en amable unión y compaña, fuimos de día de campo, el 9 de octubre de 1889, a Alcalá la Vieja; tal es la cosa", según refiere el Padre Lecanda en el prólogo. Es pues la crónica de una excursión adornada literariamente; la realidad frente a la leyenda.

      Dejo para otro día la publicación de la leyenda en verso. Hoy vamos a la crónica de la amigable gira. 
   El 9 de octubre de 1889 se congregaron en los terrenos de "la Isla" una amplia representación de la sociedad alcalaína de esa época: El Padre Lecanda; Juan Catalina; Ignacio Martín Esperanza; el fiscal Gullón; Manuel Laredo; José Cútoli; Lucas del Campo; el farmacéutico Francisco Gil; los militares José de la Guardia, Antonio M. Bravo y Vicente Gutierrez; los médicos Aniceto Eznarriaga, Francisco Coll y Máximo de Francisco; el archivero Ramón Santa María; el experto en ciencias naturales Santiago Cifuentes; el poeta Bruguera y algún otro que omito para no cansar. Su objetivo era llevar a cabo un reconocimiento a fondo de la cueva y comprobar sus secretos verdaderos. En palabras del redactor de la noticia, José Fernández, "solo el amor á la ciencia reunió tan numeroso concurso y, al descender a! antro donde se alojaba la encantada Princesa y el descomunal gigante, no iban en busca de tesoro, querían saber qué era esa cueva, cual fue el motivo de su construcción, de qué época data y cual fue su objeto; para de este modo satisfacer su curiosidad".

     El cronista nos relata así la incursión: "los expedicionarios penetraron por la abertura irregular existente en la falda occidental del cerro denominado el Ecce Homo, provistos de hachas de viento, faroles y cuerdas. Hora y media se tardó en recorrer la tan renombrada cueva de los gigantes; la cual presenta una forma caprichosa y accidental, determinando una serie de galerías que al parecer no obedecen á plan alguno conocido; la bóveda y paredes están formadas por masas arcillosas muy ricas en variedades de yeso fibroso y hojoso, encontrándose muy bonitos ejemplares de sielenita; dichas galerías están sostenidas por columnas que intencionadamente fueron dejadas, al practicar las excavaciones, para sostener tan inmensa techumbre"

¿Cuáles fueron los hallazgos de esta inspección? Los resultados prácticos, siempre ateniendonos a las palabras del relator, fueron de poca entidad:
    - que esta excavación no se llevó a cabo para extraer yeso y arcilla, sino que constituyó habitáculo subterráneo de los árabes ,
   - y que debe "abandonarse la creencia de que esta cueva sea entrada de un camino subterráneo que llegue hasta Guadalajara, en razón á que siguiendo siempre la derecha de las galerías, sin dar nunca la espalda, se vuelve al sitio de partida".

El esperado "parto de los montes" (en este caso del Ecce Homo) vino a resultar simplemente una "amigable gira campestre".

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(1).- Esta es su dirección (y merece la pena): http://www.jccanalda.es
(2).-Para conocer la situación actual, su abandono y riesgo de desaparición ver en http://www.patrimoniocomplutense.es/lp/20011.htm, de donde procede la foto de la cueva arriba reproducida. 

domingo, 24 de febrero de 2013

La cueva de los gigantes (2). La leyenda


El poeta creador de este romance, que no es otro que Bruguera, nos da otra visión de la cueva, nos muestra una historia que los simples visitantes no supieron percibir.
El vive y recrea la leyenda, en décimas o espinelas de clásica factura, para al final sentirse vencedor de gigantes y libertador de princesas:

La corriente caudalosa
Dominando del Henares,
Cual señor de sus lugares
Pardusco cerro reposa.
Su inmensa mole terrosa
Parece al primer momento
Que tiene el audaz intento
De aquella Babel gigante
Que pretendía arrogante
Escalar el firmamento.

En su falda se levanta
Desmantelado Castillo
Hecho de piedra y ladrillo
Y tan minado en su planta,
Que en equilibrio se aguanta
Apenas sábese como,
Y sobre el vértice romo
En el cerro hubo una ermita,
Por cuya imagen bendita
Se le llama el «Ecce-Homo»

Sobre su altísima cumbre
Existe profunda cueva
Y auténtico escrito prueba
Con visos de certidumbre,
Que escondido en su techumbre
Por un antiguo rey moro,
Hay un inmenso tesoro,
Que nadie ha podido ver
De joyas de gran valer
De diamantes, perlas y oro.

Y cuenta la tradición
Que también hay una mesa
Con cada rubí y turquesa
Que valen mas de un millón:
El sabio rey Salomón
Para él la mandó tallar
Y se la supo robar
Aquél moro con tal maña
Que encapó con ella á España
Y allí la vino á ocultar.

También dice que, encantada
Por un nigromante cruel
La hija del moro aquél
En la cueva está encerrada,
Y su custodia encargada
A tan bárbaro gigante,
Que no hay nadie que delante
A ponérsele se atreva,
Ni se acerque hacia la cueva
Ni á quien su aspecto no espante.

Y que es tanta la belleza
De la encantada hermosura,
Que no hay viva criatura
Que le iguale en gentileza;
Resaltando la nobleza
De su aspecto, larga falda
De color azul y gualda,
Y el primoroso peinado
En dos trenzas sujetado
Por una gruesa esmeralda.

Aquél que la desencante,
Según dice el pergamino,
Y la destreza y el tino,
Y el valor tenga bastante
Para matar al gigante,
Será de su hazaña presa
La Salomónica mesa
Con todo el rico tesoro
De diamantes, p«rlas y oro,
Y el amor de la princesa.

Con semejante intención,
Todo cubierto de hierro,
Pretendí escalar el cerro;
Y la penosa ascensión
Emprendí con precaución;
Mas rendido y fatigado
Rodé una vez despeñado
Estando casi en la cima
Y en la boca de una sima
Quedé á una rama agarrado.

Ya, por fin de mi trabajo
Logré dar por un atajo
En la cumbre inaccesible,
Y admirar me fué posible
El llano estendido abajo,
Y por el cual se dilata
Como serpiente de plata
Que huye en loco desvarío
La clara linfa del rio
Saltando de mata en mata.

Una vez llegado allí
Hidalgos!—dije á mi gente—
El gigante esta allí enfrente,
Ya le.veo desde aquí;
Rogad al cielo por mí
Si caigo en el trance fiero;
Y desnudando mi acero
Embestí contra el gigante
Que me esperaba arrogante
Y en ademán altanero.

Con su cuerpo colosal
La obscura cueva cerraba,
Su brazo derecho armaba
Espada descomunal.
Y era su cólera tal
Que a un golpe que yo le dí,
Con tan rudo frenesí
Me contestó con un tajo,
Que me abre de arriba á bajo
Si á dar llega sobre mí.

Rugía el monstruo iracundo
Dando fuertes resoplidos,
Y tremendos alaridos
Que por el antro profundo,
Cual si hecho trizas el mundo
A encontrar fuera allí tumba
Repite el eco que zumba,
Y al chocar hierro con hierro,.
Con siniestro son el cerro
Repercutiendo retumba.


Mas su furia no me espanta,.
Y aprovechando un desliz,
Tuve el acierto feliz
De pasarle la garganta.
Cae al suelo, se levanta,
Coje un pedazo de escombro
Y le veo con asombro,
Ya en las ansias de la muerte.
Un golpe darme tan fuerte
Que casi me aplasta un hombro.

Vuelvo á luchar al instante»
Sintiendo dolor cruel,
Y cerrando contra él
Hiende mi acero tajante
La cabeza del gigante,
Espantado mira al cielo;
Empaña su faz un velo
De sangre, que á mares corre,
Y cae como una torre
Haciendo temblar el suelo.

Muerto lo tenéis allí,
Libre está ya la princesa
Y rescatada la mesa;
Yo como bueno cumplí.
El premio es, pues, para mí,
Mas solo quiero la gloria
Del laurel de la victoria.
Los diamantes, perlas y oro
Repartios del tesoro
Y aquí se acabó la historia

ADRIÁN LOPEZ BRUGUERA

"Las cuevas históricas de Alcalá la Vieja. Leyenda." Alcalá de Henares.- Imprenta de F- García Carballo. -1889.-